15 de mayo de 2009

LAS DESASTROSAS CONSECUENCIAS DE UNA PARTIDA DE ENVITE

No es que quiera echar leña al fuego pero……, la cara que se le quedó al CAPITÁN PERDEDOR, después de la partida, lo decía todo. (No se le movía..., ni el bigote).

Y no digamos la de algún componente que captaron las cámaras sollozando disimuladamente (no me extraña que al día siguiente no metiera…… ni bola). Espero que solo fuera eso.

A Otro le daba fatiga y caía al suelo (él dice que fue por una rotura imprevista de la silla). ¡Ya es dura la caída, si además se hace perdiendo!

Al nuevo y afortunado jubilado, veterano en teatro, simulaba bastante bien y le daba por comer dulces, ¡Sugerente manera de endulzar la derrota!

Por si fuera poco, el representante de Cruz Roja, sumido en una profunda depresión, se quejaba amargamente por la falta de una botella de vino para así poder olvidar cuanto antes la derrota sufrida.

Querido amigo: La moral afecta a todo, y cuando digo todo es...Todo.
Tiene razón cuando dices que no hay equipo infalible pero…, todavía es peor cuando su equipo no lo es y su altanería se lo hace creer.

Comprendo que después de la derrota sufrida quieran elevarse unos a otro la moral para el próximo envite. Nosotros también lo deseamos para que así, al menos, la partida no sea PURO TRÁMITE.

Cordiales saludos a todos y en particular al “equipo derrotado”

1 comentario:

EL TASARTERO dijo...

Ya era hora que alguien hiciera un análisis del partido y puesto que los derrotados no se atrevieron, ahora que no les parezcan mal estas meditaciones.
Saludos a todas las glorias y hasta prontito.