
Queridas Glorias, supongo que después de ver las fotos (magníficas, por cierto) y de escuchar al atento y eficiente notario que comprobó in situ y certificó la maestría de estos pescadores, no volveréis a poner en duda sus palabras. ¡A la vista está! Nosotros, que año tras año comprobamos su arte y degustamos con deleite sus frutos, éramos los únicos que ratificábamos sus palabras y aún así, pese a no ser pescadores, tampoco se nos creía. ¡Ay de quienes tienen que ver para creer! Por lo tanto, apoyamos totalmente la pena propuesta por don José González.
Saludos de Gelen y Juan.
1 comentario:
Iremos planificando la penitencia por si es posible alcanzar la absolución.
Publicar un comentario